Es imprescindible eliminar las prácticas tradicionales empleadas en la administración de documentos en Cuba, enfatizó la Máster en Ciencia Martha Ferriol, Hernández, jefa de la Dirección de Gestión Documental y Archivos, del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.
Hay que empezar por la comprensión adecuada del concepto de manuscrito en cuestión y su conjunto de buenas prácticas, que constituyen uno de los problemas esenciales del sistema en el país, indicó la especialista.
En declaraciones a la Agencia Cubana de Noticias, recordó la existencia de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública, con la cual los sujetos obligados, tienen la responsabilidad de promover el uso de las tecnologías de la información y la comunicación, como base de la transparencia.
Insistió en la necesidad de tener en cuenta el proceso de transformación digital de la sociedad; de una gestión documental tradicional en soporte papel, hacia una gestión documental en electrónico.
La conservación de documentos su digitalización, preservación digital y garantía de accesibilidad, forma parte de los indicadores para evaluar el cumplimiento del Programa de Memoria Histórica, señaló.
Incluso, los requisitos que deben plasmar las aplicaciones informáticas para la gestión documental en el escenario digital e implementar normas y procedimientos para su uso en las soluciones informáticas que faciliten el acceso a la información pública.
El Programa Nacional de Memoria Histórica surgió hace 20 años por la alta dirección del país y en sus en sus inicios lo integraron para su desarrollo una comisión conformada por las principales instituciones estatales y organizaciones no gubernamentales radicadas en la nación, consideradas reservas fundamentales del patrimonio documental en todo tipo de soporte.
Su primer objetivo consistió en detener el deterioro acumulado durante el periodo especial, que poseían especialmente los documentos fílmicos, radio fónicos, audiovisuales y la prensa plana.