
Otra vez la escalinata de la Universidad de La Habana fue cuadro apretado y mar de antorchas.
Martí, el Apóstol de los cubanos, convocó, como hace 73 años. Era entonces la fecha de su centenario. Ahora Fidel, el Comandante en Jefe, justo en el año de su centenario, también fue motivo e inspiración. Se dijo así antes de prender la llama: «Yo soy Fidel», y se invitó a seguir siéndolo en hechos y realizaciones.
«Este no es un acto de nostalgia, es un llamado a la acción», dejó claro Litza Elena González Desdín, presidenta nacional de la Federación Estudiantil Universitaria, antes de resaltar lo que «aprendimos de Martí y Fidel», y que hoy es herencia: «Nos toca defender la soberanía, construir más justicia social, y levantar la bandera de la unidad latinoamericana y del antimperialismo».
También en homenaje al líder histórico de la Revolución Cubana, la dirigente estudiantil hizo un convite: entre el 10 y el 13 de agosto, en La Habana, se realizará el Primer Coloquio Internacional Fidel: legado y futuro.
«Llamamos a los jóvenes que acompañan las causas justas del mundo, movimientos sociales, personalidades de la política, la cultura, la ciencia y otros profesionales, estudiosos de la vida y obra del Comandante en Jefe y a los amigos de la Revolución Cubana en todo el orbe, a sumarse a esta extraordinaria convocatoria».
En nombre de la juventud, González Desdín expresó que la presente generación «no acepta cadenas nuevas ni viejas» y «no se rinde ni se vende».
En sus palabras, reafirmó la enérgica condena a la reciente agresión imperialista contra Venezuela y al secuestro del Presidente y su esposa, y rindió tributo a los 32 combatientes cubanos caídos en su defensa. «Con la misma unidad y fiereza de ellos, juramos que no habrá silencio ni indiferencia. Serenos centinelas de la dignidad», aseveró.

La histórica Marcha de las Antorchas volvió a tomar la calle entre la Universidad y la Fragua Martiana. Fue en sí misma un juramento multitudinario de la juventud cubana, un compromiso con la defensa de la Patria, y una afirmación de su carácter antimperialista.
Al frente de la peregrinación, y en el homenaje en la Fragua, estuvo el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.
Lo acompañaron los miembros del Buró Político, Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular; Roberto Morales Ojeda, secretario de Organización del Comité Central; Teresa Amarelle Boué, secretaria general de la Federación de Mujeres Cubanas; José Amado Ricardo Guerra, secretario del Consejo de Ministros; así como Yuniasky Crespo Baquero, jefa del Departamento Ideológico del Comité Central; Meyvis Estévez Echevarría, primera secretaria del Comité Nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas, y otros dirigentes del Partido, el Estado y el Gobierno.